31/07/2005

Pasando la hoja: Agosto

"Era en agosto -¡aquel cielo azul Prusia, negro casi, Platero!- y para que no pasáramos tanto calor, nos traían por allí, que era más cerca... "

"No veo a Mamá Teresa más que a través de los cristales de colores de la cancela del patio, por los que yo miraba azul o grana la luna y el sol, inclinada tercamente sobre las macetas celestes o sobre los arriates blancos. Y la imagen permanece sin volver la cara, -porque yo no me acuerdo cómo era-, bajo el sol de la siesta de agosto o bajo las lluviosas tormentas de setiembre."

"La roca roja está contra el naciente y, arriba, alguna cabra desviada, se recorta, a veces, contra la luna amarilla del anochecer. En la pradera, una charca que solamente seca agosto, coge pedazos de cielo amarillo, verde, rosa, ciega casi por las piedras que desde lo alto tiran los chiquillos a las ranas, o por levantar el agua en un remolino estrepitoso."

"Es como un esmalte negro y bermellón, igual a aquella "Caza" de Piero di Cosimo * en donde el fuego está pintado sólo con negro, rojo y blanco puros. A veces brilla con mayor brío; otras lo rojo se hace casi rosa, del color de la luna naciente... La noche de agosto es alta y parada, y se diría que el fuego está ya en ella para siempre, como un elemento eterno... Una estrella fugaz corre medio cielo y se sume en el azul, sobre las Monjas... Estoy conmigo... "

Juan Ramón Jiménez. "Platero y yo", Edición Calleja, Madrid, 1917.
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