Con motivo del IV Centenario de Buenos Aires regresó a esta ciudad la reina Sofía, ( en esta ocasión ninguna señora de sociedad le birló la capa...). Motivo? Presidir la inauguración de una monstruosidad pública, el Monumento al Quijote, obra del andaluz Aurelio Teno. El Quijote de marras parece surgir de un helado de crema americana y estar dispuesto a atacar a los desprevenidos transeúntes que circulan por Avenida de Mayo y 9 de Julio. El señor Teno, no satisfecho con perpetrar esta aberración en Buenos Aires la ha repetido en distintas versiónes, una de ellas en Washington. Sus monumentos son como pesadillas de una noche de verano. Existiendo tan buenos artistas, por citar uno, Faustino Aizkorbe, por qué esta desdicha?
Para el Centenario de la Revolución de Mayo, en 1910, España obsequió el bellísimo "Monumento a La Carta Magna y las Cuatro Regiones Argentinas", conocido popularmente como “De los españoles”. Pero claro, que Agustin Querol Y Subirats no es lo mismo que Aurelio Teno....
Ladran Sancho... señal que hay perros...
Tags: presente griego; kitsch; arte crítica

1 comentarios:
la boca del caballo tiene tela!! solamente se entiende si la hizo después de una merienda de lotos.Aunque visto el resto de la obra...os podeis dar con un canto en los dientes...podia haber sido peor! :S
feismo en minúscula.
No entiendo de arte,pero ese caballo es fijo de la escuela pesadilla
¡pobre Rocinante si levantara la cabeza!
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