29/08/2007

He sido árbol en el bosque misterioso...




El sueño del árbol

Abrió los ojos el árbol, el árbol apartado que nunca esperó ningún reconocimiento y en un lugar de tímidas flores en sus ramas vio garzas culminantes, delgadísimas como doncellas sonámbulas. Su sueño transcurrió en el centro de un jardín escuchando el canto de una fuente.


Ramón Cote Baraibar (Colombia, 1963)

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuando el agua despertó y vió a su Creador se ruborizó:
"Conscia lympha vidit deum et eribuit"
Glosan estos versons Boswell y Ronald Knox.
La solución es, lógicamente, el milagro de las Bodas de Caná.
La de Cote Baraibar podría reconducirse al martirio de Balder.